Proceso de elaboración: de la idea a la txapela terminada
Una txapela de Teletxapela no empieza cuando la máquina borda. Empieza antes: cuando alguien nos cuenta qué quiere celebrar, a quién desea sorprender o qué recuerdo quiere hacer perdurar.
A partir de esa idea, trabajamos cada encargo paso a paso: escuchamos, preparamos el diseño, adaptamos la composición a la forma de la txapela, bordamos, revisamos, limpiamos y presentamos la pieza para que llegue cuidada hasta el último detalle.
Diseño adaptado · Bordado en taller propio · Revisión y acabado final
Txapela bordada para celebrar la jubilación de Mertxe y reunir, en una sola pieza, años de trabajo, compañerismo y reconocimiento.
Antes de bordar, escuchamos la historia detrás de cada encargo
Cada txapela cuenta algo distinto: una boda, un homenaje, un campeonato, una despedida, un aniversario, un regalo que tiene que decir mucho sin necesidad de explicarlo. Por eso nuestro trabajo no empieza en la máquina, sino antes: escuchando qué se quiere contar, para quién es la pieza y qué tiene que sentir quien la reciba.
Con esa conversación inicial recogemos lo que va a aparecer en la txapela —nombres, fechas, escudos, frases, símbolos, ilustraciones, detalles propios de la celebración— y, sobre todo, el tono. Una txapela de homenaje no se resuelve igual que una de cuadrilla, ni una pieza única igual que un encargo de veinte unidades. Cada caso pide sus propias decisiones de diseño.
Ese primer paso marca todo lo demás. Una txapela bien resuelta no nace solo de bordar correctamente: nace de interpretar bien la idea desde el principio.
Porque antes de bordar una txapela, hay que comprender el momento que debe representar.
Diseño y digitalización: traducimos la idea al lenguaje del hilo
La forma circular de la txapela obligan a pensar el diseño de una forma especial. No basta con colocar nombres, fechas, escudos o adornos: cada motivo debe encontrar su sitio en la composición para que el conjunto se lea bien, tenga equilibrio y respire sobre el paño.
Una vez comprendida la idea trabajamos en nuestro software de digitalización para valorar cómo se verá el bordado sobre la txapela: el peso visual de cada texto, la proporción de los símbolos, la convivencia entre frases, fechas, e ilustraciones, y la armonía general sobre una superficie circular.
Antes de dar por finalizado el programa de bordado y trasladarlo a taller para que comience el proceso de bordado del paño, te mostramos una simulación del resultado para que puedas apreciar de antemano como se verá el acabado final de la pieza. Solo cuando el diseño está claro y aprobado, pasamos a preparar la hoja con las especificaciones de elaboración de la pieza para el taller.
Para ello, convertimos ese boceto inicial en un archivo de bordado real, con su orden de colores, tipos de puntada, densidades, recorridos y ángulos de bordado. Es un paso invisible para quien recibe la pieza, pero decisivo para conseguir definición, limpieza y elegancia en la puntada. Cada txapela tiene su propio programa, creado para esa pieza concreta con el objetivo de conseguir un resultado de exepción.
Diseño pensado para la forma circular de la txapela
Cada texto, fecha, escudo o adorno debe ocupar su lugar sin saturar la composición. Buscamos que el diseño se lea bien, tenga presencia y mantenga armonía sobre la forma circular del paño.
Boceto previo para máxima seguridad
Preparamos una muestra virtual con la composición de la txapela antes de iniciar la elaboración en taller, para que quien realiza el encargo pueda revisar y aprobar el diseño con confianza.
Picaje propio y selección de colores de hilo
Cada diseño aprobado sobre boceto necesita su propio programa de bordado. En él se definen los colores de hilo seleccionados y su secuencia de bordado, tipos de puntadas, ángulos y densidades para lograr definición, equilibrio y óptimo acabado sobre el paño.
Ficha de encargo para el taller
Es trasladar el diseño del boceto aprobado por el cliente a las especificaciones de taller necesarias para elaborar la pieza: selección de colores de hilo de bordar, orden de colores y recorrido del bordado en el paño.
Cuando el diseño está bien traducido al bordado, la txapela gana presencia, equilibrio y carácter.
Bordado de una txapela con el paño del revés apartando el ala con las manos para evitar que sea cosido.
Bordado sobre el paño: precisión en una txapela que no es plana
Bordar una txapela es un reto exigente porque no trabajamos sobre una prenda plana. La txapela tiene volumen y una forma tridimensional propia: por un lado, la corona, el paño circular que cubre la cabeza; por otro, el ala o collar, la parte que ajusta alrededor. Esa geometría obliga a prepararla de forma especial para el bordado y, en muchos casos, a colocar el paño del revés sobre el bastidor, apartando el ala con cuidado para que no quede cosida junto a la corona.
Antes de empezar, marcamos el centro real del bordado sobre el paño y preparamos el bastidor con el estabilizador adecuado. La pieza debe quedar lisa, estable y bien adherida, sin pliegues ni bolsas de aire. Cuando hace falta, utilizamos spray adhesivo textil temporal para mantenerla firme durante el proceso. Esta preparación previa evita muchos de los problemas que podrían aparecer después: desplazamientos, arrugas o zonas mal asentadas.
Durante el bordado vigilamos el avance, el centrado, la secuencia de colores y, especialmente, que el ala permanezca apartada de la aguja. Si algo no responde como debe, paramos, revisamos y corregimos. Ahí es donde la experiencia de taller deja de ser una frase bonita y empieza a notarse, txapela a txapela.
Centro y asentado del paño
El centro de la composición no siempre coincide con el rabillo o txertena. Lo medimos sobre el paño y preparamos el bastidor con el estabilizador adecuado, para que la txapela quede lisa, estable y sin pliegues antes de bordar.
Txertena retirada y cosida de nuevo
Cuando el bordado ocupa el centro de la txapela y la txertena estorba, la retiramos antes de bordar y la volvemos a coser al final. Ninguna txapela se entrega sin su txertena: forma parte de su carácter.
Ajustes según diseño y unidades
No se borda igual una frase sencilla que un escudo con detalle, ni una pieza única que un encargo de varias unidades. Ajustamos entretela, densidades, ángulos de puntada y orden de colores buscando definición y relieve en los textos e imágenes y estabilidad en las zonas de mayor densidad sin comprometer el paño. Trabajamos con paños e hilos seleccionados con la máxima exigencia, porque ningún ajuste técnico compensa un material pobre de partida.
Bordado del revés y ala apartada
En muchos encargos volteamos la txapela para trabajar con el ala hacia arriba y mantenerla apartada durante el bordado. Así evitamos que la aguja cosa el ala junto a la corona y comprometa la forma de la pieza.
Porque bordar una txapela exige precisión y oficio, pero también respeto por la forma del paño.
Acabados finales: la fase silenciosa que termina cada txapela
Cuando el bordado termina, empieza una de las fases más manuales y decisivas del proceso: los acabados. Son labores que no se ven tanto como la puntada, pero que se notan en el resultado. Aquí se limpian hilos, se cepilla el paño, se aplica vapor y se asienta el cuerpo de la pieza. Además se completa el acabado interior con el forro de raso, para que finalmente la pieza se entregue con presencia, comodidad y aspecto impecable.
Una txapela bien acabada se reconoce sin necesidad de explicarla. Conserva el cuerpo del paño —trabajamos con un paño de alta gama con propiedades acreditadas—, presenta un bordado limpio y firme, tiene un interior cuidado y se siente bien terminada cuando se sostiene en las manos o se coloca sobre la cabeza. A eso aspiramos en cada pieza, sin atajos.
Trabajamos estos acabados uno a uno, con paciencia y criterio de taller. Cada txapela se revisa por dentro y por fuera hasta que el bordado, el paño, el forro y los detalles finales quedan integrados en una pieza única lista para quien la espera.
Limpieza de hilos y revisión final
Retiramos con cuidado los hilos sobrantes y revisamos el frontal y el reverso para que textos, símbolos y contornos queden limpios y bien definidos. Si durante el bordado ha sido necesario retirar la txertena, también se cose de nuevo en esta fase final.
Cepillado del paño con cepillo de sastre
Cepillamos el paño con cepillo de terciopelo de sastre para retirar pelusas, recuperar suavemente el pelo de la tela y ordenar las fibras en su dirección natural. Es un gesto pequeño, pero ayuda a devolver a la txapela su limpieza visual y su presencia.
Vapor y asentado del paño
Aplicamos vapor con centro de planchado industrial para relajar las fibras y ayudar al paño a recuperar su textura tras el bordado. No se trata de aplastar la txapela, sino de asentarla con delicadeza para que conserve cuerpo, forma y buen acabado.
Forro interior y comodidad
Forramos con raso el interior de la pieza para cubrir el dorso del bordado y darle una terminación interior cuidada. Aporta comodidad al colocarla, protege el bordado por dentro y refuerza la sensación de txapela bien acabada.
Cuando el diseño está bien traducido al bordado, la txapela gana presencia, equilibrio y carácter.
Forro de raso y etiqueta cosidos: el interior también se trabaja con criterio de taller.
Aitana y Andoni, 50. urteurrena, 2026. Una txapela personalizada cobra todo su sentido cuando llega a las manos que la esperan y reconocen, en cada detalle bordado, una parte de su propia historia.
Presentación y entrega: a la altura de la ocasión que la espera
Una txapela bordada para una boda, una jubilación, un campeonato o un homenaje no puede llegar de cualquier manera. Hay una mesa donde se va a abrir, una persona que la va a recibir y una mirada que va a buscar el detalle. Por eso, cuando el bordado y los acabados terminan, todavía queda un último trabajo: prepararla para ese instante.
Envolvemos cada txapela en papel de seda y la colocamos en su caja de presentación. La caja no es un envoltorio cualquiera: protege la pieza durante el transporte, ordena el gesto de abrirla y forma parte de la primera impresión, esa que ya no se puede repetir. Después coordinamos la entrega según el encargo —recogida en taller o envío por mensajería— teniendo en cuenta la fecha del evento, porque en una pieza personalizada llegar a tiempo también forma parte del oficio.
Antes de cerrar la caja, hacemos una última revisión: bordado, paño, forro, rabillo y presentación. Si todo está como debe, la txapela sale del taller. Si algo no está a la altura, se corrige antes. Es nuestra forma de asegurarnos de que llegue preparada para cumplir el papel para el que fue creada.
Caja de presentación y papel de seda
Envolvemos cada txapela en papel de seda y la colocamos en su caja para protegerla y cuidar el momento en que se abre. La primera impresión también forma parte del trabajo.
Recogida en taller o envío por mensajería
Preparamos la pieza para que llegue limpia, protegida y bien colocada, tanto si vienes a recogerla al taller como si la enviamos por mensajería. El embalaje se piensa para proteger la txapela durante el trayecto sin presionar ni marcar el paño.
Plazos pensados desde la fecha del evento
Trabajamos teniendo en cuenta el día de la boda, el homenaje, la jubilación o el campeonato. En una txapela personalizada, llegar a tiempo no es un extra: forma parte del encargo.
Última revisión antes de salir
Bordado, paño, forro, rabillo y presentación final. Antes de cerrar la caja revisamos cada detalle, porque una pieza hecha para un momento especial debe salir del taller como debe salir.
Una txapela bien hecha también se reconoce en cómo llega: protegida, bien presentada y a tiempo para el momento que la espera.
Cómo empezar tu encargo: una idea ya es suficiente
No hace falta que tengas la txapela diseñada antes de escribirnos. La mayoría de encargos empiezan con una idea todavía abierta: un nombre, una fecha, una frase, un escudo, una imagen o simplemente la intención de preparar una pieza especial para alguien. Con eso basta para arrancar.
A partir de ahí, Valeria te acompaña para ordenar la idea y convertirla en un diseño claro, equilibrado y elegante. Nos dices los textos, imágenes o adornos que te gustaría incluir, cuántas piezas necesitas y para qué fecha deben estar listas. Con esa información preparamos un primer boceto, lo revisamos juntos y lo afinamos las veces que haga falta hasta que apruebes el diseño definitivo. Sólo entonces pasa a bordado.
También valoramos contigo la forma de entrega. Si hay margen suficiente, enviamos por mensajería; cuando el plazo es ajustado, preferimos la recogida en taller para que una demora del transporte no ponga en riesgo la fecha. En una txapela personalizada, el diseño importa; llegar a tiempo, también.
Una idea, aunque no esté cerrada
Puedes escribirnos con una frase suelta, una referencia visual o una intención todavía sin concretar. No hace falta que tengas el diseño resuelto: nuestro trabajo empieza ayudándote a darle forma y convertir esa primera idea en una composición pensada para bordarse sobre la txapela.
Textos, imágenes y símbolos a incluir
Para preparar el boceto, nos ayuda saber qué elementos quieres incluir: nombres, fechas, frases, escudos, logotipos o adornos. Si todavía no lo tienes claro, cuéntanos la idea y te orientamos sobre imágenes, posición en el paño y tipografía más adecuada para que la composición resulte equilibrada, legible y elegante.
Cantidad, fecha y forma de entrega
Dinos cuántas piezas necesitas y para cuándo deben estar listas. Atendemos urgencias cuando la carga de taller y el diseño lo permiten, pero no trabajamos entregas de un día para otro. En plazos ajustados recomendamos recogida en taller; con margen, organizamos el envío por mensajería.
Boceto digital, revisión y aprobación
Con la información inicial, preparamos una propuesta visual y la revisamos contigo. A veces basta una vuelta; otras hacen falta varias. Lo importante es avanzar hasta que el diseño esté claro, aprobado y alineado con la pieza que quieres entregar.
No necesitas traer una txapela diseñada: basta con contarnos qué debe representar. El boceto lo trabajamos contigo.
Dinos tu idea, los textos e imágenes que quieras incluir y la fecha para la que necesitas la txapela. Revisaremos tu encargo contigo y te orientaremos sobre diseño, plazo y entrega.
También puedes contactarnos por email, formulario o teléfono si prefieres comunicarte y hacer tu solicitud por otra vía.
Preguntas frecuentes sobre cómo trabajamos cada txapela personalizada
¿Tengo que tener el diseño cerrado antes de contactaros?
No, no hace falta. Puedes contactarnos con una idea todavía por concretar: una frase, una fecha, un nombre, una imagen de referencia o simplemente lo que quieres representar. Valeria te acompaña para completar el diseño a partir de esas ideas y preparar un boceto que vamos afinando contigo hasta dejarlo aprobado.
¿Qué información necesitáis para preparar el boceto?
Tres cosas básicas: qué quieres incluir (textos, nombres, fechas, escudos, símbolos, ilustraciones o referencias visuales), cuántas piezas necesitas y para qué fecha deben estar listas. Con esa información preparamos una primera propuesta visual y te orientamos sobre diseño, plazo y forma de entrega.
¿Puedo enviar escudos, logotipos, imágenes o referencias?
Sí. Puedes enviarnos escudos, logotipos, ilustraciones, símbolos o imágenes como referencia. Si la idea no está completamente definida, te orientamos sobre imágenes idóneas, posición, tipografía y composición para que el diseño sea equilibrado y elegante sobre la txapela.
¿Con qué materiales bordáis las txapelas?
¿Puedo ver el diseño antes de que bordéis la txapela?
Sí, siempre. Antes de pasar al bordado preparamos una muestra virtual del diseño de la txapela, para que puedas revisar tamaños, colores, posición de los textos, símbolos e imágenes y el aspecto general del conjunto. La pieza no entra en producción hasta que no tengas claro como la recibirás y nos des tu aprobación.
¿Qué pasa si quiero hacer cambios en el boceto?
Es parte del trabajo. El boceto sirve precisamente para revisar contigo el diseño y ajustarlo antes de bordar: tipografías, tamaños, colores, posición de los elementos o composición general. A veces basta una vuelta de cambios; otras hacen falta varias. Lo importante es llegar a un diseño con el que estés del todo conforme antes de pasar al taller.
¿Cuánto tarda en hacerse la personalización de la txapela?
Depende del diseño, la cantidad de piezas y la carga del taller en cada momento. Como referencia, una txapela personalizada estándar suele estar lista entre 4 y 5 días laborables desde que se aprueba el boceto, aunque hay encargos que requieren más tiempo y otros que pueden agilizarse. Cuando confirmes el encargo te damos una fecha concreta de entrega y valoramos contigo si conviene envío por mensajería o recogida en nuestro taller de Leioa.
¿Atendéis pedidos urgentes?
Sí, dentro de lo que el diseño y la carga del taller permitan. Las urgencias de 48 a 96 horas las gestionamos habitualmente con recogida en nuestro taller de Leioa (Bizkaia), porque en plazos tan cortos preferimos no depender del transporte. Lo que no asumimos son encargos de un día para otro: una txapela personalizada bien trabajada necesita su tiempo, y no entregamos piezas sin tiempo suficiente para resolverlas bien.
¿Cómo recibo la pieza cuando está terminada?
Cada txapela se entrega revisada, acabada y envuelta en papel de seda dentro de su caja de presentación. Puedes recogerla en nuestro taller de Leioa (Bizkaia) o recibirla por mensajería en cualquier punto de España, con un embalaje pensado para que llegue protegida y sin marcas. Cuando la fecha es muy ajustada, recomendamos la recogida para evitar imprevistos de transporte.
Una txapela personalizada no termina al bordarse: termina cuando está lista para presentarse como merece.